106. El idioma del pais
El protocolo intentó cortar la transmisión como quien baja una palanca creyendo que el mundo cabe en un tablero. La pantalla parpadeó, el sonido hizo un amague de caída, pero no hay cable para callar a mucha gente al mismo tiempo. La plaza no dependía ya de un enchufe: se había convertido en idioma. Y ese idioma llevaba mi voz mezclada con cientos, con tonos torpes, con respiraciones que entraban tarde, con palabras repetidas porque alguien necesitaba escucharlas dos veces para creerlas propias