Días después del incidente en el apartamento, la calma había regresado a la mansión de Malibú. El shock de Senay se había desvanecido, reemplazado por una serenidad fría y una determinación renovada. Había una nueva capa de entendimiento entre ella y Horus. Compartir la cama, aunque fuera en silencio y por necesidad, había consolidado su alianza.
Una mañana, el ambiente se rompió con la llegada de invitados no deseados. Set y Dilara Arslan aparecieron en la puerta. Habían conducido desde Los Án