La sobremesa se instaló en un ambiente de calma superficial. Set y el primogénito se enfrascaron en una discusión sobre política internacional y los próximos movimientos económicos de la compañía. Dilara, la matriarca, fingía interés, pero sus ojos seguían fijos en la puerta, esperando el regreso de su hijo menor, y el inevitable estallido. Elif, la hermana menor, observaba todo con una mezcla de fascinación y temor.
De pronto, el cielo nocturno se rasgó. Los fuegos artificiales de Año Nuevo co