La Gala de Empresarios de Los Ángeles era, para la mayoría, un evento increíble. La música era elegante, el champán fluía y los negocios se cerraban con un apretón de manos. Pero para Ahmed, era el infierno.
Después de que Nicolai lo echara, Ahmed regresó a su mesa, furioso y humillado. No podía dejar de ver a Senay, bailando con Horus, riendo con Vittoria y Nicolai. Parecía que ella estaba hecha para ese mundo, y él, el que la había traído allí, era ahora el pariente pobre.
Empezó a beber. Una