Ian sale con velocidad de su casa, con el teléfono en una mano y las llaves en la otra, deja a su paso las llaves en el buzón, como le había avisado a Mateo que haría para que Lina pudiera entrar sin problemas, mientras marca el número de la joven para pedirle el favor de que llegue a su casa lo más rápido que le sea posible para ocuparse de Mateo. En cuanto Ian le pidió que se quedara con el niño, la castaña respondió que sí sin pedirle alguna explicación y sin vacilar, eran esas cosas que a I