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—También necesitamos a alguien supervisando la construcción del hotel en Macao. Se está demorando más tiempo del que acordamos y eso es inaceptable. —Intervino David.—Puedo encargarme de eso, pero necesitamos acordarlo con Patrick.
Mientras los alfas se dedicaban a hablar de negocios, era fascinante verlos. Era fácil ver por qué los grupos Moor y Montés habían prosperado tantos años. Ahí sentados, mientras ponían las cartas sobre la mesa, no eran Alejandro, Matthew y David. Eran el grupo Moor y Montés discutiendo el futuro de las empresas familiares.
—Me encanta ver a mi David haciéndose cargo de los negocios.—Le dijo Harper en susurros a su hermana.—A veces olvido que, aunque se deje dominar, sigue siendo el heredero de los Montés.
Olivia le sonrió a Harper.
—Lo amas.
—No, eso sería injusto para él. Yo jamás seré capaz de darle lo que quiere.—Harper suspiró.—Él merece a alguien mejor.
—Lo van a resolver. Lo sé.
Los alfas siguieron hablando hasta que llegó el postre y recordaron que l