Capítulo 44. Debe saber la verdad.
Amanda pasaba el cepillo por su cabello frente al inmenso espejo de su habitación, pero su mirada estaba totalmente perdida en el reflejo.
Sentía que el tiempo pasaba lento, como si el aire a su alrededor estuviera pesado.
Por más que intentaba hacerse la fuerte y convencerse de que no le importaba en lo absoluto, muy en el fondo le ardía la sangre de puros celos.
La imagen de Víctor con Melissa a medio vestir, restregándose sobre ese escritorio en la oficina, se le repetía en la cabeza una y o