Capítulo 45. Sólo sombras.
Víctor pasó la noche entera en vela. No pudo pegar un ojo, dando vueltas en la inmensa cama vacía, con la mente taladrada por el recuerdo de Amanda.
Pensaba en su olor, en su cuerpo exquisito sudando debajo de él en esa misma habitación de hotel, y en la ironía tan cruel de haberse dado cuenta de que la amaba con locura justo después de inventarse toda esta mentira de ser otro hombre para poder tocarla.
Era absurdo.
Salió de sus pensamientos y terminó de abotonarse la camisa blanca frente al es