Capítulo 47. Deseo irracional.
Más tarde…
Las horas pasaban, pero para Amanda la madrugada era un infierno.
La mentira de Víctor todavía le revolvía el estómago y sentía un malestar que apenas la dejaba respirar.
Encerrada en su cuarto, sacaba la ropa del clóset y la tiraba a lo loco dentro de la maleta. Metía zapatos y vestidos sin ningún orden.
Solo quería empacar rápido para no pensar y que amaneciera de una vez para largarse de esa casa para siempre.
De pronto, una sombra cortó la luz que entraba por el pasillo.
Víctor y