Capítulo 49. Firmeza.
A pesar de que Víctor le había dejado la mansión y las propiedades a su entera disposición, Amanda no pensaba tocar un solo centavo de ese dinero.
Su orgullo estaba destrozado, pero su valentía estaba más firme que nunca.
Estaba decidida a empezar desde cero, por su propia cuenta, y para eso iba a desempolvar su título universitario. Iba a volver a ser arquitecta.
Esa mañana estaba en las oficinas de la Fundación Grimaldi, revisando carpetas y dejando las cuentas claras con una de las asistente