Capítulo 83. Registro de una traición
Irina cerró la puerta de su habitación con un movimiento lento, como si el peso de sus pensamientos la estuviera aplastando. Se dejó caer en la cama, y las lágrimas acudieron a sus ojos sin que pudiera detenerlas.
— ¿Qué me pasa? —murmuró, cubriéndose el rostro con las manos, como si quisiera esconderse de sí misma. Había llegado allí con un propósito claro: hundir a Alex Salvatore, exponerlo, destruirlo. Pero ahora, todo parecía desmoronarse dentro de ella.
—No vine aquí para esto… —se