Capítulo 171. Gardenias teñidas de rojo
Tres meses después
La mansión Salvatore, que solía ser un remanso de paz y silencio incómodo, se había convertido en un hogar lleno de risas y cariño. Hoy en particular, estallaba en una algarabía festiva. El aire vibraba con la expectación de la inminente boda de Olga y Richard, un evento que había transformado la atmósfera de la casa en un torbellino de preparativos. Los pasillos, usualmente perfumados con la tenue fragancia de los arreglos florales diarios, esta noche exhalaban el embriag