Capítulo 172. Lo que merecemos
La sangre se esparcía con lentitud sobre el mármol frío. Isabella seguía en el suelo, jadeando. Entonces lo empujó y Santiago cayó a su lado. Isabella se echó atrás gateando en reversa.
El arma temblaba en su mano, pero su rostro tenía la expresión de quien aún no sabe si está viva.
—Estoy… estoy bien —musitó, y soltó el arma como si le quemara.
En ese instante, los hombres del servicio irrumpieron, seguidos por Rachel, Olga y Matilde. Todo se congeló en un segundo. Nadie entendía. Tod