Capítulo 83. Madre e hija
El crepúsculo comenzaba a caer tras los ventanales de ese ala del castillo. Una brisa suave colaba su murmullo entre las cortinas pesadas, como si también quisiera presenciar ese reencuentro silencioso entre madre e hija. Mya, con las manos posadas sobre su abultado vientre, estaba sentada en un diván, mientras su madre se mantenía de pie frente a ella, algo nerviosa, con los dedos entrelazados y la mirada esquiva.
—¿Puedo...? —preguntó Martha finalmente, señalando la butaca frente a ella.
Mya