La mansión se sentía demasiado grande para mí, y muchísimo más silenciosa cuando Donovan no estaba. No importaba que ahora tuviera guardias en cada rincón, vigilando cada paso que daba, ni tampoco las cámaras ni los sistemas de seguridad que él había ordenado instalar… en mi mente todavía resonaban las amenazas de Adrik, y por momentos esa sensación de vulnerabilidad me ahogaba.
No me dejaba respirar con normalidad, y Donovan había sido el principal afectado, ya que mi estado de ánimo solo empe