GEMA
Camino por los suburbios hasta llegar al bar que Carlisle mencionó en la nota. Es un bar humano, y su olor es inconfundible: una mezcla de alcohol, humo y madera vieja que invade la calle antes de que cruce la puerta. Es extraño, nunca he entrado a un lugar así.
De repente, al inhalar profundamente, detecto un leve rastro de magia. Apenas se percibe, pero lo reconozco al instante. Lo ignoro; probablemente sea casualidad.
Entro al local y me dirijo a la barra, pidiendo algo para beber, inten