GEMA
Sin pensarlo, le agarro del brazo y la saco del armario. La mujer cae al suelo y suelta una maldición entre dientes. Al incorporarme, el cuerpo inerte del vampiro golpea contra el suelo con un sonido seco.
La chica se levanta enseguida y me mira con odio.
Entonces lo noto. Aspiro el aire y el olor me golpea de lleno.
—No me j*das… —murmuro al darme cuenta de que es una vampira.
Me lanzo hacia ella sin pensarlo, pero reacciona con rapidez y esquiva el ataque con una agilidad sorprendente d