LARS
Me metieron al cuarto y me golpearon sin piedad… dolía, dolía muchísimo, y tenía mucho miedo.
¿Por qué me pasaba esto a mí?
Y en medio de mi dolor, como si fuera un salvador, llegó Ulrik. Por alguna razón él siempre iba en mi ayuda.
Todo en mi interior se estremeció al verlo y me sentí aliviado. Sí, porque confiaba en él, porque sabía que me ayudaría, que no me dejaría a mi suerte. Podía ser lo que quisiera, pero jamás me había defraudado. Más bien era al revés.
Y cuando tomó mi mano y me