LARS
Lloraba, lloraba como un niño, y no podía parar.
Quería taparme la cara, salir corriendo de ahí, pero no podía. No podía.
—Lo siento, Till… lo siento, lo siento tanto. Sé que nada de lo que diga jamás hará que deje de doler, que lo que dije o dejé de decir te lastimó, que lo que no hice te lastimó, pero… eres la única persona que no quiero que me odie… porque eres la única persona que de verdad me ha amado alguna vez. Si tú me odias… ¿qué hago? ¿Qué soy? Solo soy una… cosa…
Moqueaba y llor