El embarazo de Sophie, con el paso de los días, crecía aún más. Era evidente que el bebé que venía en camino nacería mucho antes de lo esperado: su vientre parecía el de casi cinco meses, cuando en realidad apenas debería estar rozando los tres.
Pero eso no era lo único que la atormentaba. Dentro de ella, las emociones se desbordaban y, junto con el embarazo, sus energías se agotaban. Era como si aquello que crecía en su interior la estuviera consumiendo, drenando su sangre y su carne. Cada día