En una noche llena de misterio y encanto, Lestat y Lea se encontraron en un antiguo castillo rodeado de ruinas y susurros del pasado. Las sombras danzaban a su alrededor, como si el universo mismo estuviera celebrando su unión.
Lestat tomó la mano de Lea y sus ojos se encontraron, irradiando una complicidad única.
—Lea, mi amada compañera de eternidad, hemos compartido momentos mágicos y aventuras inolvidables. Cada instante a tu lado ha sido un regalo. Quiero pasar el resto de mi existencia j