Dos siglos habían transcurrido desde que Valentín y Sophie dejaron atrás Charleston y emprendieron un nuevo camino en busca de aventuras y nuevos horizontes. El mundo había cambiado en innumerables formas, pero su amor y legado perduraban en las memorias de aquellos que alguna vez habitaron la ciudad.
En medio de un prado verde y frondoso, Aisha, ahora una mujer adulta y poderosa vampira, exploraba el mundo que se extendía ante ella. Sus ojos centelleaban con una curiosidad inagotable, heredada