Valentín estaba completamente enardecido por el encanto que Brenda había puesto sobre él, y más ahora que se había convertido en vampira. Para él, ella era la diosa de su vida. Sophie había quedado relegada por completo; ya no ocupaba ni el más mínimo rincón de sus pensamientos.
Cuando regresó a su casa, no encontró ni a su padre ni a su hermana, pues aún no volvían del ritual. Los esperó por un momento, pero la desesperación lo consumía. Quería regresar a los brazos de Brenda.
Sentía una neces