De repente, Sophie dejó de gritar. Valentín no supo cuánto tiempo estuvo detrás de esa puerta esperando a que ella se calmara, pero no lo pensó dos veces para entrar al sentir el silencio.
Ella se había quedado dormida. Valentín se acercó lentamente hasta la cama y se acostó a su lado. De repente, su teléfono sonó: se trataba de su hermana Lea.
—¿Dónde estás, Valentín?
—¿Qué pasa, Lea? —Valentín se separó de Sophie para no despertarla.
—Elian está en la mansión y está acompañado de Gary, el líd