Valentín salió de la factoría directo a buscar a Sophie, antes de que cometiera cualquier error. Llegó hasta la posada donde ella se hospedaba y justo en ese momento la vio salir. Estaba vestida diferente: unos vaqueros y un saco grande. Al verla, Valentín sintió alivio; aún había una oportunidad de evitar que Sophie cometiera una locura y no pensaba perderla.
Pero se confió. Sophie iba con demasiada prisa y no escuchaba ni veía nada que no fuera un taxi que la llevara a su destino. Él gritaba