Clarissa sentía que todo era un enredo. No entendía qué pasaba con Giovanni. Él cambiaba demasiado de un momento a otro, como el cielo antes de una tormenta.
Javier seguía dando indicaciones para que alguien vigilara a esa gente y se aseguraran de que no siguieran dando lata.
El resto ya había regresado a la habitación.
Liliana y las demás no se dieron cuenta del cambio raro en Gustavo, pero Roger y los otros sí. No le quitaban los ojos de encima a Clarissa.
Aunque claro, las expresiones de Lili