Mundo ficciónIniciar sesiónJamás hubiera creído que al día siguiente de lo que ocurriera con Dylan sería capaz de sonreír, ni hablar de reír, aunque fuera entre dientes. Sin embargo, Big Sallie lo había logrado.
No había sido una jornada breve ni tranquila. Después de desayunar, Big Sallie había llamado a un doctor para que viniera a verme, más que nada por mi hombro. Cuando se fue, me dejó con calmantes, el brazo en cabestrillo







