Llevé los cafés y ocupé la silla que quedaba vacante frente al escritorio. Sal encontró mi mirada un instante al tomar su tazón. No logró sonreír y no me molestó. Comprendía que mi descubrimiento debía tenerlo en ascuas.
—¿De dónde proviene esta información? —preguntó Andrew entonces.
El gesto de Sal lo obligó a enfrentarme por primera vez.
—Vera lo halló, así que hazle a ella cualquier pregunta que tengas al respecto.
Pasé la siguiente media hora explicándoles paso a paso cómo había descubiert