Mundo ficciónIniciar sesiónNo tenía más alternativa que obedecer, aunque me proponía hacer cuanto estuviera a mi alcance para irme lo antes posible.
Big Sallie me aguardaba como solía, sentado a la cabecera de la larga mesa oval, los ojos bajos en la pantalla de su teléfono. Alzó la vista apenas entré a la sala de reuniones, una mirada penetrante como si quisiera leer en mi alma.
—Te reconciliaste —dijo, el ceño levemente fruncido.
Alcé las cejas sorprendida, porque no había esperado que mi humor l







