Emma:
A pesar de que el señor tenga cara de pocos amigos, se ha portado amable conmigo, me ofreció un café junto con un croissant relleno de queso, que por cierto está delicioso.
Aún observaba todo del departamento, todo se sentía tan cálido que me hacía extrañar estar de nuevo con mis padres.
Tenía que venir a hablar con el personalmente, tenía que darse cuenta por el mismo de que yo no soy una persona mala, que amo a Carlo tanto como amo a Mika y Axel.
—Supongo que ya venido para hablar sobre