Mika:
Todo era un caos en la casa de los padres de Emma, su madre lloraba al igual que sus abuelos, ya todos los invitados se habían ido, incluso aquella mujer desagradable que decía ser la prima de Emma.
—Esto tiene que ser una puta broma —Su padre Julian caminaba de un lado a otro con el teléfono en el oído.
—¿Por qué están acusando a Axel de secuestro? —preguntó Jamie.
—La verdad no lo sé —hablé serio—, pero tengo la leve sospecha de quien lo hizo.
—Habla —exigió Julian en un tono molesto.