Pude ver cómo sus ojos verdes se clavaron en los míos, cómo me escrutaba el alma con esa mirada de la que yo tanto me había enamorado. Me sentí terrible, porque me miraba de la misma forma en la que me miraba antes.
—¿Pero acaso antes no había fingido amarme? ¿Acaso antes todo no había sido una mentira para poder vengarse de mí y limpiar el nombre de su familia, humillando a mi madre? —Entonces, ¿por qué esa mirada nuevamente?
Solamente existían dos opciones de respuesta a esa pregunta. La prim