Usamos la camioneta de Cristian en el momento en el que escapamos del hospital. Las patrullas aparecieron y yo me sentí terriblemente mal en todo el tiempo de despedirme de Valentín. El miedo y la rabia que sentía en ese momento se entremezclaron en una maraña de emociones en mi estómago y yo no sabía qué sentir, no sabía qué sensaciones de las que me estaban atravesando eran más intensas para prestarles atención. Era una amalgama de sentimientos.
Mientras el auto aceleraba por la calle, mi beb