— ¿Qué sucederá ahora? — me preguntó la entrevistadora.
Pero yo sinceramente no sabía qué responder. Muchos pensarán que yo estoy haciendo esto porque quiero que mi hijo reclame lo que le corresponde siendo un McCarty, pero lo cierto es que no me importa en absoluto la herencia que le corresponde por sangre. Lo único que yo quiero es poder tener una vida sin el miedo de que la sangre que heredó mi hijo le traiga una tragedia.
— Por eso estoy dando esta entrevista, porque quiero que todo el mundo sepa la verdad, y quiero hacer responsable a la señora Lexa de McCarthy si cualquier cosa llega a pasarme a mí o a mi bebé.
— ¿Y Nicolás? — preguntó nuevamente la entrevistadora — . ¿A él no lo harás responsable si algo llega a pasarte?
Yo abrí la boca para contestar de inmediato, pero luego no supe qué decir. Me había prometido a mí misma que diría toda la verdad, que no me guardaría ni uno solamente. Era yo. Nunca había hecho nada malo. La que debía sentir remordimiento era Lexa y tambi