Mundo de ficçãoIniciar sessãoBASTIÁN LEBLANC
Miré a Mindy con desprecio y algo de asco, recordando cada noche que tuve que obligarme a ver en ella, en su piel, a Andy. Me sentía miserable de que ese niño creciera en el vientre de Mindy y no en el de la mujer que amaba.
—¿Y qué quieres que haga con esa información? ¿Qué me lance a tus pies y prometa cria







