ANDY DAVIS
Los mellizos llegaron al fondo de sus copas de helado, esa era la advertencia de que el momento con Damián había terminado, mientras yo seguía dándole vueltas a lo que me había dicho, fingiendo ante los mellizos que la verdad sobre Bastián no me había afectado tanto como en realidad era.
—¡Gané! —exclamó León alzando su cuchara, mientras Victoria se empinaba la copa para alcanzar a su hermano.
—No es justo, tú tienes la panza más grande —refunfuñó Victoria escurriéndose en el asien