NICK HARRIS
«Ten paciencia, un día nos iremos muy lejos, nos retiraremos de todo esto y viviremos en un lugar lindo, con una pequeña casita, donde nadie nos conozca y podamos empezar de cero, solos tú y yo», había prometido Gina en una de tantas noches donde, después de entregarnos, ella descansaba su cabeza en mi pecho y ambos terminábamos con la mirada clavada en el techo, pero viendo más allá de él, casi hasta las estrellas.
«También tendremos un perro. Será un Golden Retriever».
Lo que ha