Mundo ficciónIniciar sesiónMOLLY DAVIS
En completo silencio y con los ojos llorosos, limpié cada herida en el cuerpo de Alexei, mientras sentía su mirada fija en mí. Su índice levantó mi rostro por el mentón, haciendo que nuestros ojos se encontraran.
—No llores… —susurró con tristeza—. Me duele verte llorar.







