ALEXEI MAKAROV
—¡Vístete! —exclamé mientras le lanzaba la ropa a Molly conforme se la iba quitando a la paramédico.
—¿Qué? ¿Qué está pasando? —preguntó tomando la ropa con duda. Sin entender que no había tiempo para hacer preguntas, mucho menos para contestarlas.
—¡¿Qué carajos te dije?! —grité furioso tomando el cuerpo de la chica y acomodándolo en la cama, escondiéndola entre las sábanas para que quien entrara pensara que se trataba de Molly—. ¡Solo haz caso! ¡Te di una orden, obedécela!