Mundo ficciónIniciar sesiónALEXEI MAKAROV
—No tienes que preocuparte por mí… —susurró Nadia mientras compartíamos silencio en la cocina—. Estaré bien.
¿Sería egoísta de mi parte aclararle que no me importa lo que hiciera ni lo que le pase?
—Nunca has hecho nada parecido… ¿Por qué ahora? ¿Quieres convencer a papá de que no solo eres una cara bonita? —dije mientra







