DAMIÁN ASHFORD
Me dirigí hacia el estacionamiento, donde me esperaba Nick en el auto.
—¡Señor Ashford! —exclamó al ver a Andy en mis brazos—. ¿Todo está bien?
—No —contesté tajante. Andy se comportaba como un gatito herido, escondiendo el rostro y aferrándose a mí—. Quiero que investigues este hospital. Encuentra algo para desmantelarlo y si no hay nada para incriminarlo, entonces planta algo bueno.
—Sí, señor —dijo de inmediato abriendo la puerta para mí.
—Quiero que el dueño y los directivo