Capítulo 54. La promesa que eligió sostener.
Ellen.
El cielo de Nueva York estaba nublado esta mañana, como si la ciudad contuviera la respiración junto a ella. Faltaba un solo día. Veinticuatro horas. Y una cifra en un papel sellado terminaría por confirmar lo que siempre supo con el alma, con la piel, con la certeza inquebrantable del instinto materno.
Nathan era hijo de Derek. Siempre lo fue.
Y sin embargo, lo que más le pesaba no era la espera del resultado, sino el eco persistente de aquella noche en el bar. No le había contado a La