Capítulo 55. Lo que se perdió en el silencio.
Derek.
La mañana había amanecido gris, pero Derek no necesitaba mirar por la ventana para saberlo. Su pecho ya pesaba como si el cielo entero se le hubiera derrumbado encima.
El sobre con el resultado oficial del análisis de ADN llegaría esa misma tarde.
Una simple hoja.
Un número.
Un 99.999%.
Sabía lo que iba a decir. No tenía dudas.
Lo que años atrás lo había hecho caer en la oscuridad —esa afirmación brutal de que él no era el padre de Nathan— ahora se desmoronaba como un castillo de cartas