Capítulo 78: No es tu culpa... Es el destino
Capítulo 78
Zeiren
—Necesito tu sangre, caminante. Y no me iré sin ella.
El mundo pareció girar en silencio después de sus palabras.
Mi padre.
Un nombre que nunca había pronunciado, un rostro que nunca había conocido.
Ahora lo entendía. Lo que me hacía diferente no era solo la sangre mezclada, no era la bestia bajo la piel.
Era el peso del crimen que me precedía.
El ángel que me dio la vida… el mismo que mató al hijo de Seraphiel.
Una parte de mí ardía de rabia, por la hipocresía, por la cruel