LEO
Nunca antes he traído a una mujer aquí. Este es mi sitio, dónde nadie me molesta y no tengo que escuchar gilipolleces. Así que no sé por qué estoy haciendo lo que hago. Bueno, sí. Anastasia necesita salir de ese apartamento, y divertirse un rato. La veo todos los días a punto de tirarse de los pelos si su vida sigue siendo madrugar, poner cafés, y llevar una rutina tan cuadriculada.
—Vamos a por algo de beber, ¿qué quieres?
Ella levanta la cabeza, sus ojos azules destellan con la adrenalina