Capítulo 36: El Santuario de Cristal y Acero
La paz en las profundidades de Atacama se desvaneció con el parpadeo de aquella pantalla de emergencia. El mensaje de Némesis no era una amenaza, era una sentencia de muerte que viajaba a través de las capas de roca y cuarzo. Alaric e Isolde permanecieron abrazados sobre el suelo de obsidiana, sintiendo cómo el calor de su reciente unión se enfriaba bajo el peso de la nueva realidad. El romance de los Vance, que acababa de sobrevivir al abismo espiri