Capítulo 63: El Aroma de la Memoria y la Miel
El invierno en el Valle Rojo se había vuelto un compañero silencioso, una presencia que envolvía la casa de piedra con un abrazo gélido pero protector. Aquella mañana, el aire dentro de la estancia principal estaba impregnado de un aroma que Alaric no lograba identificar del todo, pero que le provocaba una extraña punzada de nostalgia. Era una mezcla de harina tostada, canela y una fruta dulce que parecía desafiar la esterilidad del hielo exterior.