La casa quedó en silencio después de que los periodistas se retiraron. Los flashes y las preguntas aún resonaban en la cabeza de Valeria como un eco lejano. Los niños se habían dormido temprano, agotados por el día intenso. Lucas dormía en la habitación de Mateo, con una sonrisa tranquila en el rostro por primera vez desde que había llegado.
Valeria y Diego estaban en el estudio, con la puerta cerrada. Él revisaba correos de la empresa mientras ella preparaba té para calmar los nervios.
— La ju