Valeria no pudo dormir. Cada vez que cerraba los ojos veía el enlace de la noticia y la frase de Rafael: “Esto es solo el comienzo.”
A las seis de la mañana, el teléfono de Diego empezó a sonar sin parar. Llamadas de su empresa, de periodistas, de amigos y de la junta directiva. La noticia ya estaba en todos los portales de Santo Domingo y comenzaba a viralizarse en redes.
“CEO de tecnología acusado de abandono filial y lavado de dinero.”
Valeria entró a la cocina y encontró a Diego sentado fre