El disparo resonó en la sala como un trueno. Valeria empujó a Mateo, Emma y Lucas hacia las escaleras con todas sus fuerzas.
— ¡Arriba! ¡Cierren la puerta con llave y no bajen por nada! — gritó.
Los niños subieron corriendo, aterrorizados. Lucas fue el último en mirar atrás, con los ojos llenos de miedo.
Diego se lanzó sobre Rafael como un animal acorralado. Los dos hombres cayeron al suelo entre muebles que se rompían. Los escoltas entraron por la puerta trasera y se enfrentaron a los dos homb